Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Un solo mordisco


 

Cuarta
parte












Ha sido el mejor día de mi vida, es indiscutible, no tengo palabras para describir lo que siento a su lado, no me arrepiento ni me arrepentiré de haberme lanzado sin red ya que, ahí estaba él esperando para recogerme, para llenarme de besos y caricias, para recomponer los trozos de mi destrozado corazón.
Sé que no va a ser fácil, tener una pareja, una familia cuando siempre he estado sola por mucha gente que me haya rodeado. Al principio sentí que con lo que me había pasado con un solo mordisco esa noche mi vida se había acabado. Por mucho que miraba al final del túnel no podía ver luz alguna y ahora...
Ahora tengo la posibilidad de tener una vida, de ser feliz a su lado. Kadem me ha entregado su corazón sin reservas y aunque es algo que me da mucho miedo, más bien pánico, voy a luchar por hacerlo feliz porque nunca se arrepienta de amarme como lo hace. Veo el vínculo, ese precioso hilo que nos une, que ata lo que sentimos el uno por el otro. ¿Cómo he sido tan tonta de no darme cuenta antes de lo que siento por él? Por mucho que haya luchado ahora soy consciente de que he dejado que el miedo gobernara mi vida. Que el terror formaba parte de mí como un compañero inseparable que no me dejaba ver las cosas con claridad, ahora todo va a ser distinto, quiero luchar por lo que Kadem me ha regalado por seguir siendo feliz.
Su mano acaricia mi brazo, se ha quedado algo adormilado y yo no puedo dejar de mirarlo, de disfrutar de sus facciones, de notar como late su corazón y como se eleva su pecho al respirar. Sé que debo de parecer una loca de esas pero ahora puedo entender en parte lo que les empuja a comportarse de ese modo.
La unión ha sido algo que no esperaba, aunque aún conozco muy poco de este mundo y las preguntas me están comiendo por dentro sé que las contestara a todas. Me siento tan feliz que todavía no termino de creérmelo. Cierro los ojos dejándome llevar por toda la tranquilidad que me rodea.
No sé exactamente cuánto llevo durmiendo pero puedo notar como sigue acariciándome y dejando tiernos besos por mi rostro, es increíble cómo me hace sentir con su manera de tratarme, tan tierno y cariñoso.
Vamos dormilona, ya es hora de regresar —un gruñido escapa de mi boca y los dos nos sorprendemos rompiendo a reír —. Vamos a tener que controlar ese despertar.
Qué esperas... se esta tan bien aquí —.Lo miro a los ojos sin evitar poner morros —¿No podemos escaparnos?
Ya me gustaría mi amor pero hay mucho que hacer.
Puedo notar como se preocupa, el vínculo que hemos creado me deja ver lo que siente, lo preocupado que está porque ya queda nada para que pase por mi primera transformación, y no va a ser nada fácil por lo que he podido ver a través de su mente.
No quiero dejarme llevar por el miedo, no es el mismo miedo que me ha acompañado toda mi vida, es más de esos que te invaden cuando eres consciente de que vas a pasar por algo que no vas a poder controlar. Siempre necesitamos controlar lo que nos rodea, es un defecto del ser humano y lo veo lógico ya que, si controlas lo que te rodea es más fácil controlar lo que sientes; en definitiva controlas tu vida y eso te da una falsa sensación de seguridad.
Nos levantamos y noto como tira de mí pegándome contra su cuerpo e invade mis labios, recorriendo con su lengua mi interior, despertando todo mi cuerpo con ese beso lleno de pasión de amor y lujuria.
¿Esto va a ser siempre así?
Mi voz sale entrecortada mientras mi cuerpo busca contacto con el suyo.
Sera mucho mejor mi vida —.Se separa de mí mirándome a los ojos sonriéndome, o más bien desarmándome por completo —es muy normal, es tu loba que quiere tomar el control, nota el vínculo tirando de ella.
¿Cuándo crees que sucederá?
Lo miro intentando no parecer preocupada, no me gusta sentirme así de vulnerable ante algo que no puedo controlar de ninguna manera. Le sonrío y acaricio su mejilla, se ha puesto serio y no me gusta verlo de este modo.
En pocas horas Arisa —.Mis ojos se abren y mucho, no me lo esperaba —tu piel está ardiendo.
Pero yo pensé que eso era por ti.
Él se ríe.
No niego que tengo parte de culpa, es muy posible que al habernos vinculado se haya acelerado todo, aunque esta noche ya es luna llena.
No me siento preparada pero no me arrepiento de haberme vinculado con él. Paso mis manos por su cuello y me hago con sus labios, pongo todo mi corazón en ese beso. No voy a dejar que se culpe, lo voy a superar y sé que él va a estar a mi lado en cada paso, pero hay algo que me preocupa mucho más que eso. Aún no sabemos nada del lobo que me mordió, y temo el vínculo que me tendría que unir con él.
Recuerdo la cara de todos cuando se dieron cuenta de que no había vínculo alguno que me atara a quien me trasformó y es algo que me ha estado dando vueltas por la cabeza desde ese momento, un nudo de nervios se instala en mi estómago solo de pensar que pueda aparecer reclamándome en algún momento.
Kadem tira de mi mano una vez nos hemos vestido, el cielo ya ha oscurecido y el resto deben de estar preocupándose por nosotros.
Nada más llegar nos están esperando en el patio delantero de la casa. Lo miro nerviosa y una amplia sonrisa cubre su rostro, él está tranquilo y relajado cuando caigo en la cuenta de que son una manada, ya lo saben todo.
Somos, mi amor, somos una manada —dice incluyéndome.
Aun no me acostumbro, me cuesta.
Todos ellos se van acercando, se les veía en la cara que lo aceptaban, que estaban felices por nosotros.
Sin ser muy consciente puedo notar como un montón de brazos me envuelven, me están felicitando, me estoy dejando llevar por ellos, por lo que me están haciendo sentir y no puedo evitar que las lágrimas caigan por mis mejillas descontroladas, está siendo demasiado para mí, no estoy acostumbrada a que las personas que me rodean sean buenas conmigo.
Las manos de Kadem me sujetan con fuerza, ha notado como me siento y como me estoy mareando, ha logrado sujetarme a tiempo de que cayera contra el suelo. Sus labios rozan mi mejilla, dándome fuerzas. Sé que ahora todo va a ser distinto que ya no estoy sola, que no voy a estarlo nunca más pero no está resultando fácil, siempre me ha costado procesar las cosas buenas, me cuesta más enfrentarlas que las malas.
Cuando las aguas vuelven a su cauce puedo notar que Kadem se tensa, sigo su mirada y ahí esta Walk, su hermano, esta serio, incluso puedo decir que le ha molestado nuestra relación. Él no ha venido a felicitarnos, está apoyado en la puerta de la casa con la pierna levantada, apoyada contra el marco y no puedo evitar dar un paso hacia atrás sintiendo odio, una oleada de odio.
El cuerpo de Kadem se cruza en mi visión, el resto de la manada se gira hacia Walk por delante de nosotros dos, protegiéndonos, pero lo que no podía entender era el por qué lo hacían, que era lo que había pasado para acabar en esa situación.
¿Fuiste tú? —.Un rugido escapa de la garganta de Kadem acompañando su pregunta.
No sé por qué preguntas hermanito —.Aunque no me dejan ver lo que pasa puedo notar como la burla cubre sus palabras —lo sabes perfectamente.
No lo entiendo, ¿por qué? —.Noto como comienzo a marearme, me cuesta concentrarme en su conversación —. La dejaste a su suerte, no la reclamaste, no dijiste nada cuando la traje.
Me habíais descubierto, me estabais cercando, no me quedo de otra que huir.
¿Había sido él? Mis latidos golpeaban contra mi sien, cada vez me costaba más respirar.
Mi intención era llevármela, alejarla de vosotros pero me fue imposible, y cuando la vi en tus brazos pude notar el vínculo ya había comenzado a formarse.
Eres un cabrón, sabes lo arriesgado que es, la pusiste en peligro.
Ya no podía prestar atención a lo que decían, caí al suelo, las piernas no me sujetaban. El dolor se había adueñado de todo mi cuerpo y sentía que todo estaba fuera de control, intentaba luchar contra lo que me estaba pasando. Alzo los ojos y encuentro la luna en lo más alto, lo que hizo que sea plenamente consciente de lo que me sucede, me estoy trasformando.
Oigo como un rugido escapa de mi garganta, mi loba lucha por salir, por obtener el control absoluto de mi cuerpo, de mi mente, pero no era el mejor momento. Kadem me necesita, está sufriendo por lo que su hermano me había hecho, veo en su mente que él no deseaba esa vida para mí, tengo que luchar, controlar lo que me está pasando para estar junto a él.
Kadem se gira hacia mi junto al resto de la manada, lo supe ya que puedo notar como intentan ayudarme, pasarme parte de su esencia para que me sea más fácil pasar por el trance y el dolor.
Uno que se va haciendo más intenso, insoportable. Los gritos escapan de mi garganta en carne viva.
Vete —oigo a Kadem gritar —. No haces nada aquí, ella no te necesita, no hay vínculo entre vosotros.
Ella es mía hermano, no voy a dejar que me la quites como todo lo demás.
¿Que estás hablando? —. Mi cuerpo vuelve a tensarse por un latigazo de dolor —nunca te he quitado nada.
Abro los ojos y puedo ver el momento en que Walk se lanza contra Kadem, quiero ponerme en medio pero alguien tira de mí apartándome con brusquedad. Sin poder evitar que mi cuerpo de contra un árbol para caer al suelo de inmediato retorciéndome de dolor.
Cada hueso de mi cuerpo comienza a crujir, estaba transformándome y el dolor no me dejaba reaccionar. Me pongo a cuatro patas, ya estoy casi lista pero el dolor no remite, una inmensa rabia se apodera de mi interior y solo puedo verlo todo rojo.
Kadem le estáis haciendo daño, tienes que parar.
No pude reconocer la voz, solo que era femenina.
No puede trasformase la primera vez de esta forma.
Ya no tengo manos, mis cuatro patas estaban afianzadas en la tierra firme, fría. Era una nueva sensación, todo estaba siendo nuevo, extraño. Mis ojos no dejan de moverse observándolo todo, era como ver el mundo por primera vez, como si lo viera todo desde un sueño hasta que lo busque a él, lo necesitaba a mi lado y no estaba, lo habían apartado de mí a la fuerza.
Me impulso sobre mis cuartos traseros y los esquivo a todos ellos sin rozarlos siquiera, era rápida y ágil, mucho más de lo que había llegado a imaginar. No necesito enfocarlo para saber dónde está, el olor de Kadem era especial y el de Walk...
Algo en mí se revuelve si intento concentrarme en él, me repugna y noto como un odio irracional crece en mi interior, me escucho rugir lanzándome encima de él, por instinto sabía lo que tenía que hacer. Clavo los colmillos en su yugular ya que ninguno de los dos se había trasformado, y tengo que retener una arcada cuando mis caninos se clavan en su carne y la sangre inunda mi boca. No podía distraerme, perder fuerzas por nada o estaría perdida. Necesitaba hacerlo, vengar de alguna manera lo que me había hecho y la afrenta hacia Kadem.
La fuerza de la embestida junto a mis colmillos en su garganta nos llevan a estrellarnos contra un árbol que se parte por la fuerza, puedo oír cómo se rompe su columna vertebral pero también sé que no es suficiente. Lo suelto tirando a un lado un trozo de carne que me había llevado conmigo, la sangre manaba de forma exagerada de su yugular.
Salto hacia atrás para lanzarme al segundo una vez más contra su cuerpo ya maltrecho, no puedo parar, no logro saciar la sed de sangre que se ha apoderado de mí, y con las zarpas comienzo a destrozar su pecho.
Las lecciones de las semanas anteriores habían servido de mucho, mi ataque sorpresa junto a la fuerza de mi loba no le había dado oportunidad ninguna de defenderse, ni siquiera había logrado ponerme una mano encima para defenderse.
¡Basta Arisa! —.La fuerte y potente voz de Kadem resuena en mi mente —ya ha pasado, está muerto.
Freno, me cuesta respirar y mis ojos, los ojos de la loba no apartan la vista del cuerpo sin vida de Walk hasta que percibo un movimiento muy cerca de mí. Lo enfoco pero me cuesta reconocerlo, estoy a la defensiva, no estoy segura de que quieran atacarme, y doy unos pasos hacia atrás hasta topar con el cuerpo sin vida de Walk.
Vamos Arisa necesito que regreses, sé que puedes hacerlo —.Mi olfato se activa y reconozco a Kadem como quien me hablaba pero no entiendo que me estaba diciendo —concéntrate mi amor, tu puedes.
Sus palabras estaban llenas de amor, de paciencia, puedo ver que se va acercando más a mí, despacio, con cautela, como si yo fuera peligrosa; no lo entendía. Me había dejado llevar por la rabia, era consciente de eso y había matado a mi creador, soy muy consciente de lo que he hecho pero lo hice por salvarlo, no podía dejar que él matara a su hermano, no podía dejar que pasara por eso.
Me siento sobre los cuartos traseros sin dejar de mirarlo, el rojo que había envuelto mi visión está desapareciendo y mi respiración se normaliza.
Kadem me sonríe.
Sabes que eres preciosa... tu pelaje es de un gris increíble y brillante, y tus ojos dorados son impresionantes, resplandecen con luz propia.
¿Me estas piropeando? —.Uso el vínculo para hablarle —Yo acabo de matar...a tu… hermano y me estas tirando los tejos.
Me has defendido, no es que me hiciera falta pero es lo que has hecho Arisa.
Yo no podía dejar que pasaras por eso, que...
Lo entiendo mi amor, en serio, pero necesito que te termines de relajar y vuelvas a tu estado normal —Kadem hecho la mano hacia atrás para acto seguido extender una manta cubriéndome con ella —no es bueno que sigas en tu estado animal, no la primera vez, y para ello necesito que te calmes y te concentres, visualiza tu cuerpo humano y volverás a tu estado normal.
¿Y la manta?
No voy a consentir que la manada entera te vea en cueros, eso es algo que solo me pertenece a mí, amor —.Su hermosa sonrisa aparece brillante solo para mí.
Le hago caso, respiro hondo y me relajo. Relego las imágenes de lo que había sucedido en un rincón de mi mente pues si seguía recordándolo no conseguiría tranquilizarme. La energía comienza a concentrase en mi interior, y a mi mente acuden los buenos momentos vividos con Kadem, el día que puse mis ojos en él, esa misma tarde cuando me había hecho el amor varias veces abriéndose a mí, contándome lo que había pasado y como había conseguido formar una familia después de haber perdido a sus padres, a su manada.
Mi cuerpo comienza a volver a la normalidad, todos los huesos regresan a su sitio, y aunque me duele, no era tan intenso como cuando me trasformé. La verdad es que espero que la próxima vez no sea así de doloroso.
No lo será preciosa —.Se acerca a mí con la manta extendida envolviéndome en ella —no al menos con esa intensidad y cuando pase el tiempo, será para ti como respirar.
¿Estás seguro? —.Sé que no me miente, soy consciente de ello ya que estoy en su mente, en su corazón, él nunca me mentiría —No sé si seré capaz de pasar por esto muchas más veces.
Completamente —.Me sonríe y se hace con mis labios.
El fuego vuelve a mi cuerpo en el instante en que se hace con mis labios y su delicioso aroma nos envuelve a ambos, excitando nuestros cuerpos. Un carraspeo interrumpe nuestro momento de intimidad, nos separamos y toda la manada nos está mirando.
Menuda fiera te has buscado Kadem...
Todos ríen ante la ocurrencia del beta de la manada y yo no pude evitar gruñir.
Tranquila Arisa, es un bocazas ya lo conoces, no puede evitar creerse gracioso —Melania una de las lobas, salió en su defensa dándole una colleja.
Fuimos al interior de la casa después de que Kadem, del cual no me había querido separar, y su beta se hizo cargo del cuerpo de Walk. No me pesaba haberlo matado, lo habría hecho tarde o temprano, y si no hubiera sido yo lo habría hecho otro, pero me pesaba no haber podido hacerlo de otra forma. Walk había cambiado mi vida entera con un solo mordisco, sin ser consciente y a través de un acto totalmente egoísta, él me había entregado al amor de mi vida, mi alma gemela y una familia que me aceptaba al igual que yo a ellos.
Kadem me arrastra a su habitación donde hacemos el amor hasta quedar rendidos el uno en brazos del otro, por primera vez en mucho tiempo, duermo tranquila y feliz en brazos de un hombre que me ama.
Fin

jueves, 13 de agosto de 2015

Un solo mordisco

Tercera
parte










     Estoy sintiendo como sus manos me acarician la espalda, no puedo reaccionar, ¿cómo? Mi cuerpo esta loco de deseo por sentirlas acariciándome, estoy ardiendo y solo puedo pensar en que quiero que profundice, que se deje llevar dándome así la señal que todo en mi interior esta esperando con urgencia. Soy consciente de que escucha mis pensamientos pero mi mente no es capaz de reaccionar ante ello, lo más normal en mi sería ponerme colorada y alejarme de lo que esta sucediendo pero no, al contrario, lo deseo y no quiero que pare.
Me levantó colocando una de sus fuertes manos en mi trasero, pegándome con fuerza contra uno de los troncos de la encina para llevar su otra mano a mi pecho acariciándolo con urgencia. Pego su cuerpo al mío dejándome notar su necesidad. Dios me estoy volviendo loca, todo era tan...
Dilo Arisa —un gemido escapa de mis labios si no lo consientes pararé.
Yo...
Kadem separa sus labios de mi garganta y me mira a los ojos, no sé lo que ve pero me deja con cuidado que mis pies toquen el suelo ¿por qué para?¿qué ha visto? Seguramente se había dado cuenta del error que estaba cometiendo. Él es un hombre fuerte que ostenta un puesto de importancia y yo una persona cualquiera a la que habían mordido una noche, alguien a quien tenía que controlar para que no cometiera ninguna estupidez.
Una vez más me he dejado llevar por la ilusión, ese fue mi problema la primera vez y lo que me hizo cometer un error tras otro, ¿por qué iba a ser distinto esta vez? Yo no soy nadie importante y él tiene una familia a la que mantener y proteger.
No es lo que estas pensando.
¿No? Eso no es lo que me has demostrado, te has arrepentido.
Me giro hacia el árbol, no quiero que me mire, la vergüenza se apodera de mi, los ojos me escuecen, sé que no voy a ser capaz de retener las lágrimas que se están apoderando de mi, ya tengo la vista nublada por estas y siempre me pasa igual, la impotencia y la rabia no me permiten otra cosa que llorar. Me muero de ganas de salir corriendo, ¿a dónde? Dependo de él y su hospitalidad por eso que me tiene que suceder en unos días el dichoso cambio.
Todo lo que me esta pasando me supera, nunca he sido una persona fuerte, al contrario cuando algo me ha pasado y superado siempre he agachado la mirada y me he dejado guiar por los demás hasta que he encontrado el momento oportuno de poder salir huyendo. Eso es lo que estoy esperando en estos momentos, encontrar el instante de huir y no enfrentar todo lo que me hace sentir.
¿Cómo voy a luchar por alguien al que no conozco? El mismo no quiere nada conmigo, estaba oyendo mis pensamientos y se ha alejado. Las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas cuando los recuerdos me golpean con violencia.
Noto mi cuerpo temblando, las emociones se me están escapando de las manos, no entiendo por que reacciono así, no nos conocemos, no somos ni amigos, es la segunda vez que hablo con él desde esa noche pero no puedo controlar como mi corazón se acelera en su presencia, como me pican las manos por tocarlo y el fuego que recorre mi cuerpo por que me acaricie. La sensación de vacío que siento al mirarlo y la enorme necesidad de que se meta en mi interior.
¿Por qué me siento así?
Te dije que todo se intensificaba y contigo ahora es peor —posa sus manos en mis hombros girándome hacia él —estas a menos de cuarenta y ocho horas de tu primera transformación.
Entonces nada de esto es real —lo encaro mirándolo a esos ojos suyos que me tienen hipnotizada todo pasara en dos días.
No tiene por que ser asípude ver en sus ojos una chispa.
Tu lo has dicho, todo esto tiene que ver con la transformaciónlleva su mano a mi mejilla acariciándola, pendiente de mis palabras no sientes nada por mi.
¿Así lo crees?
Asiento a mi pesar.
Me estabas besando y...
Tu has dudado —soltó el aire, no me había dado cuenta de qué lo estaba reteniendo no quiero forzarte a nada, si crees que lo que estás sintiendo es por lo que te va a pasar, yo puedo entenderlo.
Sigues dándome la razón.
Mis piernas tiemblan con fuerza, me mantengo en pie por pura fuerza de voluntad, quiero escuchar lo que me dice, pero el miedo al camino que esta cogiendo esto me tiene aterrorizada.
Depender de nuevo de alguien y más concretamente de él, no puede evitar hacerme sentir esa alarma interior que me avisa, ¿pero de qué? A su lado me siento segura y más fuerte de lo que nunca me he sentido.
¡No! Esta vez no era como la anterior, en mi interior estaba segura de que él no me haría ningún daño. ¿Por qué tenía que ser de esta manera?, sentirme fuera de peligro junto a unos extraños, cuando toda mi vida me he sentido desprotegida, despreciada y desamparada junto a la que era mi familia; las personas que debían protegerme, cuidarme y amarme. Las lágrimas vuelven a empañar mis ojos y humedecer mis mejillas, los recuerdos me están matando y ya no puedo frenarlos. Siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas pero es inevitable, no podemos evitarlo y ¿cómo hacerlo?
Tan solo en unas semanas con ellos me he sentido como realmente soy, he vuelto a sonreír y he podido dormir tranquila, al principio solo me preguntaba como podía ser y por qué.
No sabes lo que me duele que te valores tan poco, Arisa —me agarra envolviéndome con sus brazos, las fuerzas me fallan —eres increíble, una mujer excepcional y no lo ves.
No me conoces de nada, Kadem.
No he dejado de observarte estas semanas y te aseguro que eres un libro abierto —se separa un poco y levanta mi mentón para que lo mire a los ojos eres cariñosa e increíblemente preciosa, siempre estas pendiente de los demás para ayudar en lo que te sea posible, ¿qué es lo que te han hecho? No entiendo por que no te quieres un poco más.
Hago lo que puedo sonr con desgana no es sencillo, más cuando has pasado toda tu vida sintiéndote un cero a la izquierda.
No me gusta que hables así de ti.
Cuando te pasas la vida entera escuchando ese tipo de cosas es ineviable nos sentamos una vez mas en las raíces de la encina .No todos podemos disfrutar de una familia que te da todo su amor de forma incondicional .No entiendo por que pero necesito contarlo, sincerarme por una vez , nunca fui una niña deseada, fui consciente de ello cuando tenía cuatro años y mi madre me gritó que me odiaba, que nunca tendría que haber nacido. Ella se quedó embarazada para enganchar a mi padre, el cual era un empresario con una increíble fortuna a su espalda. Y lo logró, pero su vida no fue tan bonita y glamurosa como ella creyó ya que, mi padre se casó con ella a la fuerza y nunca la amó. Ella solo fue una aventura pasajera. Al poco tiempo ella comenzó a beber, se excedía y dejaba en evidencia a mi padre, el cual se acostaba con toda mujer que se le cruzaba sin importarle si ella lo pillaba o no, pero nunca se separaron ya que la imagen era muy importante para la familia de mi padre, el cual cada vez era más infeliz y yo comencé a pagar sus frustraciones. Mi padre me pegaba palizas diarias ya que si yo no existiera él no tendría que estar atado a ella. Con el tiempo y los años todo iba empeorando y los ataques tanto físicos por parte de mi padre como los verbales por parte de ella empeoraron, y yo comencé a escaparme y aceptar cariño de cualquiera que fuera un poco cariñoso conmigo hasta que caí en manos de un cabrón que sabía bien de quien era hija.
Lo miro a los ojos esperando ver espanto, horror y lástima por lo que le estoy contando pero no es así. Hay paciencia y comprensión en el fondo, me agarra de la mano e insiste en que continúe.
¿Qué paso después?
Quedé embarazada, a esas alturas ya sabía que no lo amaba que tan solo me había dejado deslumbrar y engatusar por ese hombre pero ya era demasiado tarde. Él fue a hablar con mis padres contándoles que me había quedado embarazada y me obligaron a casarme con él —suspiro quitándome las lágrimas con el dorsal de mi mano libre ya que, la otra sigue entre las suyas dicen que los hijos siempre siguen los pasos de sus padres pero esa nunca fue mi intención. Les supliqué que no me obligaran a hacerlo, que no lo amaba pero de nada sirvió, como era de suponer nos mudamos a vivir a la gran casa de mi familia, y ahí fue cuando todo empeoró. Yo no lo amaba pero si deseaba a ese bebé que no tenía culpa de nada. Me centré en mi embarazo mientras mis padres solo nos despreciaban a los dos. La frustración se apoderó de él que no había conseguido nada de lo que había deseado y las palizas de mi padre fueron sustituidas por las de él que nunca miró por nuestro hijo. Un día vino completamente borracho y me dio tal paliza que perdía al bebé. Estuve durante meses en un hospital sola, nadie vino a cuidar de mi y tras pensarlo mucho y armándome de valor, me escapé de ese sitio y me oculté durante meses viviendo en la calle hasta que conseguí un trabajo.
Saliste de eso tú sola Arisa, eres fuerte, más de lo que quieres ver —me acaricia el rostro cualquiera que pasara por lo mismo se hubiera vuelto loco.
¿Y qué te dice que no lo estoy?
No ves las cosas con claridad —me sonríe y yo le correspondo sin que la felicidad llegue a mis ojos todo por lo que has pasado te ha hecho la persona más fuerte que he visto en mi vida, no entendía por que te habías tomado lo que te pasó con tanta calma, ahora lo entiendo.
No deja de sonreír y yo sigo sin entender por qué lo hace. Yo no puedo ver las cosas como él pero algo en lo que me dice logra encender una pequeña luz de esperanza. Todos ellos habían confiado en mi desde el primer momento, me habían abierto las puertas de su hogar y me apoyaban sin pedir nada a cambio.
Sabía que tenía que empezar a confiar en mi misma, si no lo hacía yo nadie más lo haría y esta era una ocasión tan buena como cualquier otra, ya no estaba sola y era plenamente consciente de ello.
¿De verdad ves eso en mi?
Veo mucho más, pero por mucho que yo te lo diga has de verlo tu misma.
¿No vas a volver a desaparecer? no entendía por qué lo pregunto pero puedo sentir que lo necesito a mi lado.
Si así lo quieres no volveré a alejarme de ti.
No lo hagas.
Tira de mi mano llevándome hacia su cuerpo, levanta mi mentón y se apodera de mis labios. Todo mi cuerpo se encendía en segundos y esa necesidad que me provocaba vuelve a resurgir, ante la urgencia y el deseo de su beso. Mi boca se abre ligeramente dándole paso a su lengua que entra arrasando mi interior, urgiendo a la mía para que salga a su encuentro. Mi ropa interior se humedece y mi cuerpo se remueve inquieto bajo el incomodo roce de la ropa, como si se tratara de un genio de la lámpara y yo acabara de pedir un deseo comienza a desnudarme muy despacio. Con urgencia se deshace de su ropa y cogiéndome en volandas nos lleva hasta el lago sin apartar sus labios de los míos en ningún momento.
Me siento embriagada, mis pensamientos no son coherentes y solo deseo que no pare. Me hace sentir deseada entre sus brazos y no quería que eso acabase nunca. Me había abierto a él, por primera vez en la vida había puesto en palabras esos años de sufrimiento. Kadem consiguió lo que nadie nunca había logrado, por ello en ese preciso momento supe que sin ser consciente de ello me había enamorado de ese hombre. No era solo el que mi cuerpo reaccionara a sus caricias, a las atenciones que estaba teniendo conmigo, era mucho más.
¿Por qué yo Kadem? —mi voz sonaba entrecortada por el placer con todas las mujeres que hay.
No hay un por que —comienza a besar mi yugular mientras sus manos acarician el interior de mis piernas llegando a mi intimidad que palpita de necesidad por sus roces —fuiste tú desde el momento que te vi allí tendida inconsciente, todo mi cuerpo reaccionó y mi corazón se aceleró.
Sus palabras me embriagan, pero no podía, ¿mo creerle después de todo por lo que había pasado? No iba a ser una tarea fácil pero quería.
Claro que quería confiar en él, en lo que me contaba, la confianza que me mostraba en sus palabras, en su mirada, me empujaban a querer lo que en el fondo de sus ojos prometía.
Kadem, yo no se si —me calla posando sus labios en los míos.
¿Por qué no puedes dejarte llevar? Es simple Arisa —no aparta sus ojos de los míos si te concentraras lo notarias, podrías oír mis pensamientos y sentimientos, estos no mienten y sé que te sorprenderías, podrías confiar y dejarte llevar por lo que estas sintiendo.
No puedo evitar la lucha interna que se ha desatado en mi interior, quiero dejarme llevar pero el miedo a que la historia se repita me echa atrás. Él seguía acariciando mi piel que arde y tiembla en contraste con el agua fría.
Intento concentrarme, liberar ese miedo y tensión par poder acceder a sus pensamientos, como él había dicho ahí podría ver la verdad, ver lo que sentía, si me engañaba me decepcionaría como hicieron todas las personas que tendrían que haberme protegido y cuidado.
Kadem me mira a los ojos una vez más y levanta mi mentón con suavidad para posar sus labios sobre los míos con la cadencia del que quiere demostrar en ese gesto todo lo que siente. Un flash cruza mi mente y fue como si unas enormes puertas se abrieran ante mi mostrándome imágenes que no conseguía reconocer, ya que nada de lo que estaba presenciando me pertenecía, los recuerdos que estaba presenciando eran de Kadem.
Podía verlo cuando era un niño y todo el amor que lo rodeaba, estaba viendo el momento en que se transformó en lobo por primera vez y el orgullo que sentían sus padres. La imagen cambió de golpe, posiblemente habían pasado un par de años y todo estaba oscuro, pero de fondo pude ver como una intensa luz engullía el campamento, estaban siendo atacados y pude ver como lo estaba perdiendo todo, solo unos pocos niños salieron con vida gracias al sacrificio que habían hecho sus padres ocultándolos de sus atacantes. La escena cambió una vez más y pude ver como eran recogidos por una manada que los acogió pero con el tiempo, el trato hacia ellos cambió y los maltratos y desprecios se sucedían con frecuencia. Pude ver como a pesar de que aun eran unos cachorros tomaron la decisión de huir todos juntos y lograr formar su propia manada manteniendo con vida el amor y las enseñanzas de los suyos, de sus padres.
Concentro mis ojos en los suyos y una lágrima cae sin que pueda retenerla; él la recogió con suavidad. Lo habían pasado tan mal y en todo momento siempre confiaron los unos en los otros ayudándose y protegiéndose. Podía sentir lo orgulloso que se sentía de ellos, de los que eran su familia y podíar lo que pensaba de cada uno de ellos.
¿Ves como no es tan difícil? —me está hablando mentalmente y no puedo evitar dar un bote al sentir su voz calmada en mi interior solo has de confiar, no estas sola, nunca permitiré que nada te pase, formas parte de nuestra familia.
Sigo sin entender que es lo que ves en mi —le hablo de la misma forma dejando que una sonrisa asome en mi rostro, él corresponde de la misma forma —¿qué tengo yo de especial?
Todo Arisa, lo tienes todo con calma y cuidado vuelve a pegarse a mi, repartiendo dulces besos por mi rostro eres fuerte, valiente, preciosa...
Me dejo llevar por sus palabras, ¿por qué, no? Me he pasado la vida entera protegiéndome del daño que me causaban las personas que más tendrían que haberme querido y estaba cansada, Kadem me estaba brindando la oportunidad de tener una familia que me apreciaba y quería y el amor, su amor incondicional. Podía sentir como nuestros latidos estaban acompasados, como si latieran gracias al otro, sin ser consciente entre nosotros se estaba creando un lazo que se reforzaba con cada palabra, con cada gesto y me gustaba sentirme así formando parte de algo.
Posa su mano en mi cintura y me atrae una vez más hacia el besándome, acariciándome, continuando donde lo habíamos dejado, encendiendo mi cuerpo con sus mimos y caricias. Me dejo llevar posando mis manos en sus hombros comenzando a acariciar su corto cabello oscuro. Me lleva hasta la orilla para tumbarme y colocarse encima de mi, no deja de mirarme ni un segundo, pendiente de mis gemidos, de mis reacciones buscando mi placer en todo momento. Mi cuerpo se tensa y lo busca en cada caricia, cada beso que reparte por mi cuerpo. Siento como su miembro tenso, erecto, se prepara para invadirme, se aproxima tentando el terreno que ya esta preparado para él. Se introduce despacio invadiendo cada rincón, llenándome por completo, ocupando un vacío en mi interior. Mi cuerpo lo acepta, lo necesita con ansiedad, comienza a moverse muy despacio al principio, acelerando poco a poco. Abro mis ojos que se enganchan a los suyos, esta pendiente de mi, de mis reacciones de placer y sonríe feliz, le correspondo asintiendo a la suplica muda que veo en sus ojos. Sus embestidas se vuelvens certeras, más precisas encendiendo un placer inesperado en mi cuerpo, el fuego me arrasa preparándome para un orgasmo devastador que ya no puedo controlar. Engancha mis labios besándome con urgencia y deseo, él también está al límite pero los dos intentábamos alargar el momento, no queremos que el placer cese y nuestros cuerpos tengan que separarse.
Hazlo Arisa, córrete conmigo.
Su voz fue un susurro cargado de deseo, ante sus palabras no puedo contenerme más y todo explota en mi interior, mi cuerpo tiembla por los espasmos de placer notando como Kadem se derramaba en mi interior. Nuestras respiraciones agitadas no nos permitían hablar, lo miro a los ojos y todo tuvo sentido, todo se aclara en mi mente.
Puedo ver con total claridad que desde este momento nunca más volvería a sentirme sola. Kadem me había entregado todo lo que era y yo le había correspondido del mismo modo.
Sale de mi interior con calma, como si no quisiera, lo mismo que me pasa a mi. Se levanta arrastrándome con él y volvemos al interior del lago donde seguimos acariciándonos. Hablamos de todo intentando conocernos mejor, pero ninguno de los dos quiso hablar de lo que pasaría en unas horas, ni de la preocupación que él sentía por quien me había transformado.